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Al  paso que vamos con las lluvias el país va a quedar más que inundado. Son varias ciudades que han sufrido estragos por las fuertes lluvias que acoge el país como lo son Barranquilla, Cartagena y hasta Bogotá; y los más triste de esto son las personas que viven en la pobreza absoluta y son las que más llevan del bulto.

Más de 100 familias desplazadas son las que dejado esta fuerte ola invernal, familias que no tienen con qué comer, que lo han perdido todo porque el agua se los ha dejado sin nada. Son varias las brigadas y las campañas que la Cruz Roja está haciendo por todo el país para tenderle la mano a estas personas que en realidad si los necesitan; mientras mucho viven como ricos y el agua les causa alegría, la aprovechan para dormir, “arrucharse”, etc., para esta gente es dolor, tristeza, angustia de solo pensar cómo van a volver a levantarse de esta caída. Así es la vida y el mundo de irónico, mientras unos duermen y gozan otros se desvelan ingeniándoselas para comer al día siguiente.

Y es aún más doloroso ver niños en los semáforos pidiendo plata bajo la lluvia, bajo el frío, aguantando tanta agua solo para poder llevarse un pan a la boca, y no hablo de solo niños sino también de familias haciendo como micos para que la gente les tire así sea una moneda 50.

Si mal no estoy y mi mente no me falla, Colombia está en el segundo país que más desplazados tiene y esto acoge la pobreza, y ahora con este fenómeno de “la niña” el crecimiento será mucho mayor. ¿Cómo detener esto? No sabe.

Ayudemos con un DAR pero un DAR de corazón. Que la lluvia no siga haciendo de las suyas para no ver más niños bajo del agua pidiendo un plato de comida.

 

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En la pasada charla del proyecto de Barranquilla Como Vamos que se realizó en ComBarranquilla, a mi parecer se habló mucho pero a la vez nada, y lo digo así, ya que no estuve para nada satisfecha con esas encuestas y aún más con los resultados tan maquillados que dieron. A la larga a uno no era al que estaban engañando si a ellos mismo con severenda manipulación que le dieron a esas 1.200 encuestas que no es ni la cuarta parte de la población de Barranquilla.

Cómo van a decir que el 89% de las personas en la ciudad no han sido atracadas, cuando vemos que todos los días  sale una noticia nueva por robo, si van hacer algo hagan las  cosas un poco más creíble y no algo ilógico como eso, pónganse serios; como otra que fue que Barranquilla estaba arriba de Bogotá, Cali y Medellín, algo absurdo y tonto decir eso, empezando por los arroyos que uno no puede movilizarse cuando llueve.

Con esto no quiere desmeritar a la ciudad que me ha dado tanto y que poco a poco ha ido progresando, pero realista si soy.

Lastimosamente las rumbas de hoy en día son muy diferentes a la de hace unos años atrás, antes las rumbas o fiestas eran más sanas no se veía tanto menor de edad en las calles ni tanta rivalidad en cuanto a los sitios.

Sí nos vamos a la época de nuestros abuelos, tíos, padres, esas eran las propias fiestas de casa con papayeras, orquestas y todo era sano, sin vicios, ni tanto alcohol y los sitios nocturnos no se veía casi como ahora que en cada esquina hay un barcito o estadero.

Sí, en esa época existían los prostíbulos, las cantinas que ahora son bares, como también habían peleas, borrachos, pero la cosa era más sano, es que hoy en día se ha desatado la vida nocturna impresionante, niños de 14 17 años en discotecas, es aquí donde uno se pregunta, ¿acaso estos niños no tienen padres? O simplemente no tienen control.

La verdad qué a mi si me da lástima como niños menores de edad de vez de estar pensando en otras cosas, viven más pegados a la rumba que a los padres, como desde chiquitos entran a este mundo del cual los va llevando a otros rumbos como el alcohol, la droga, la pernicia, en otras palabras la perdición, pero bueno eso cosa de quién.

Retomando la época de nuestros padres, abuelos, etc., los bailes eran más decentes, el hombre respetaba a la mujer y viceversa, pero ahora? quién respeta a quien. Los bailes populares o de moda o como quieran llamarlos de pleno siglo XXI dejan mucho de que pensar, como diría m abuelita “esos bailes de ahora son pura pornografía pura vulgaridad ya el respeto se perdió” y mentira no es, con esta nueva onda del reguetton, la electrónica se ha perdido mucha tradición musical.

Creo que es cuestión de moral y de saberse respetar ante los demás. Rumbear y gozar es muy rico pero a sano juicio.

Para hablar de proxenetismo es necesario basarnos y resaltar el concepto de prostitución el cual consiste en una práctica sexual realizada con fines de lucro o mediante el pago de un precio, de allí podemos ya definir el proxeneta como la persona encargada de vender esos favores sexuales y negociar las actividades de las personas que se encuentran involucradas en la prostitución. La palabra proxeneta, desde su significado etimológico proviene del latín “lenere” que significa o alude a la acción de buscar personas para la satisfacción sexual de otros, con propósito de lucro.

Esta práctica se facilita y se desarrolla con medios tales como las fotografías, los videos entre otros que contribuyen a la promoción y venta de los menores y así se va convirtiendo en un negocio de explotación sexual para beneficio exclusivamente económico. Esta actividad en nuestro país constituye un delito y se encuentra contemplado en la respectiva ley 599 del 2000 el cual es el código penal por el que se rige nuestra sociedad y el estado.

Hoy en día hablar de dietas, de tratamientos para adelgazar, de cirugías plásticas como la liposucción, la abdominoplastia, levantamientos de glúteos de senos, en fin entre otras cirugías, es el pan de cada día y ya no es un tabú en la sociedad.

Para muchos la cirugía plástica ha sido la mejor salida para rebajar de peso u obtener una buena figura, como para otros por la vanidad terminan encontrándose con su peor calvario, una cirugía mal practicada puede dejar parapléjico a la persona, desfigurada e incluso llevarla a la muerte. Vemos que  ha cogido un auge de la cual ya no tiene edades, niñas de 14, 15, 17 años ya llevan más de 2 cirugías practicadas que se espera para cuando tengo 25 o 30 años moldeadas totalmente. Mejor dicho un cuerpo hecho a punta de puro bisturí. O dónde dejamos las mil dietas: que la dieta de la menta, la de los 13 días, la del atún, infinidades de dietas que hacen para adelgazar y que lo único que hacen es maltratar el cuerpo a punta de dietas y cirugías.

 

El pasado jueves ocurrió un hecho desastroso en la capital del país, un hecho que hizo estremecer a más de una persona. Eran  las 5:30 de la mañana cuando de repente explotó un carro bomba cerca a las instalaciones de Caracol Radio. Es agobiante vivir en un país donde la inseguridad es el pan de cada día; hay muchas versiones de lo ocurrido, unos dicen que es la FARC, otro que por la posesión del nuevo presidente, también que es el narcotráfico, etc., pero ¿ En dónde está la seguridad de la que nos hablan todos los días?. Es doloroso ver cómo está clase de terrorista nos imponen la guerra de una manera inaudita, acabando con centenares de gente sin importarles el dolor ajeno, con el sufrimiento de sus familiares, dejando a niños sin hogares, sin educación, pasando por encima de la ley, creyéndose los reyes y dueños de Colombia, lo único que nos deja ver esto es lo inhumano y lo cobarde que son esta clase de persona si es que así se les puede llamar.

Hoy en día la desnutrición infantil es un tema que alarma no sólo a la Costa Atlántica sino a todo el país, más de 500.000 niños sufren de desnutrición  con un 13 porciento desnutrición crónica. Es doloroso ver como el gobierno colombiano le da más importancia a temas menos importantes que este, y no se dé cuenta el número de niños que mueren a diario por desnutrición. Son niños de bajos recursos, familia que no tienen para el sustento del día, que viven de la ilusión de que el gobierno los ayude, mientras ellos se preocupan por llenar más sus bolsillos cada día, esta pobre gente y en especial los niños mueren de hambre, muere el futuro de Colombia.

Es duro ver en los semáforos, en las esquinas de las calles a niños menores de 5 años pidiendo monedas, limpiando los vidrios de los carros solo para no morirse de hambre.

Mi nombres es Karen Sánchez, soy barranquillera, estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad del Norte; Me gusta los temas de opinión pública,  hablar hacerca de los temas actuales  y de responsabilidad social.

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